Categoría: Política / Sociedad

  • Tú decides quién te gobierna (Política)

    Es inevitable que, en tiempos de elecciones presidenciales, queramos convencer a nuestros allegados de votar por determinado candidato. Hoy las diferencias ideológicas están muy marcadas: derecha, centro e izquierda. Conversando con personas alineadas a estos partidos, noté que la mayoría se concentra en lo económico, lo social, la seguridad nacional o la corrupción. Son temas importantes, sí, pero como cristianos no podemos quedarnos solo en esas posturas.

    De poco sirve tener gobernantes (presidente, legisladores, jueces) que en teoría hagan bien las cosas, si al mismo tiempo menoscaban los principios cristianos. Debemos preguntarnos: ¿Qué prometen los políticos? respecto a la libertad religiosa, la familia, la vida, la educación sin sesgos ideológicos progresistas anti cristianos…

    Recuerdo que una vez escribí en redes sociales que debíamos votar por presidente, senadores y diputados cristianos. De inmediato recibí respuestas de personas que son cristianas:

    “Son corruptos, no votemos por ellos ayer en la radio dijeron esto de él/ella.”

    “Tal candidato cristiano apoyó una ley económica que me decepcionó, no votaré por él.”

    “Ese congresista cristiano votó una ley sobre transporte, no merece nuestro apoyo.”

    Me sorprendió mucho. Otra vez, la mirada se quedó en lo tradicional de la política y se dejó de lado lo esencial: defender los valores que sostienen nuestra fe, Los políticos van y vienen, pero sus leyes permanecen. Si se aprueba una norma contraria a lo que creemos, poco podremos hacer después, “Porque intentarán alienarnos y hacernos creer que lo que en verdad es una ignominia, termine pareciendo algo ‘normal». Al votar de manera irresponsable nos convertimos en cómplices, permitiendo que se cumpla lo que la Palabra advierte en Isaías 5:20 «¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!»

    Es muy claro que no existe candidato perfecto sea cristiano o no, la palabra de Dios dice en Jeremías 17:5 «Así dice el Señor: ¡Maldito aquel que confía en los hombres, que se apoya en fuerzas humanas y aparta su corazón del Señor!»

    Pero la diferencia está en que esos políticos que profesan una fe, votaron o votarán y defendieron su decisión con la fuerza en los debates. No se limitaron a marcar una casilla, sino que levantaron su voz, sostuvieron sus argumentos y se enfrentaron con convicción, como si cada voto fuera una batalla por sus principios, como ejemplo expongo en los siguientes ítems.

    • Estos congresistas cristianos votaron para que nuestros niños NO fueran confundidos con una educación de “inclusión” que, en realidad, buscaba homosexualizar la enseñanza.
    • Estos congresistas cristianos votaron para derogar leyes que incentivan la hipersexualización en los colegios y que ignoraban la opinión de los padres (Un ejemplo: Sacaron del programa curricular escolar este texto: LAS NIÑAS… cuentan con el derecho a TENER RELACIONES SEXUALES seguros y placenteros sin importar si desean tener hijos o no). Niña = 0 a 13 años.
    • Estos congresistas cristianos votaron para que NO se utilice el vocabulario de inclusión en las instituciones públicas.
    • Estos congresistas cristianos votaron para que los baños (servicios higiénicos) sean usados según la identidad biológica, y no por la percepción de género. En otras palabras: que un hombre vestido de mujer no entre al baño de mujeres, imagínate una niña de 8 años en un baño al mismo tiempo que un hombre trans.
    • Estos congresistas cristianos votaron para que NO se otorgue un bono extra a los homosexuales en concursos públicos, donde se pretendía darles puntaje adicional.
    • Estos congresistas cristianos votaron para crear el Día Nacional del Niño por Nacer, celebrado cada 25 de marzo, como una defensa de la vida.
    • Estos congresistas cristianos votaron para que, por tu fe, no seas perseguido ni silenciado.
    • Estos congresistas cristianos votaron en favor de todo lo que tenga que ver con los principios y valores de la familia.
    • Estos congresistas votaron para que todos los años, durante el mes de junio, se conmemore oficialmente el Mes de la Vida y la Familia, como un reconocimiento a los valores fundamentales que sostienen nuestra sociedad; la iniciativa buscó rescatar y afirmar principios esenciales, ya que dicho mes había sido tomado por corrientes ideológicas que pretendían redefinir la cultura y orientar a la sociedad hacia corrientes sexuales contrarias a lo dispuesto en la Palabra de Dios.
    • En otros países, muy pronto también en el nuestro— estos políticos cristianos votarán en contra de leyes que permitan:

    Que las adolescentes aborten sin consentimiento de los padres.

    Que niños cambien de sexo sin autorización de sus padres.

    Que se prohíba hablar de Dios en espacios públicos y privados.

    • Gracias a estos congresistas, muchas leyes dañinas fueron evitadas y otras detenidas antes de aprobarse; al imponerse este tipo de proyectos, se evidencia que el objetivo de sus promotores es quebrar la inocencia de la niñez y apartar a los padres de su rol formativo, con el fin de introducir perversiones y doctrinas contrarias a los valores esenciales de nuestra fe y sociedad.

    Más claro que el agua: es necesario recapacitar y ejercer un voto consciente para proteger a las futuras generaciones, aun así, muchos cristianos no quieren darse cuenta y terminaron respaldando a congresistas o presidentes que no aman a Dios y que votan en contra de todo aquello que los congresistas cristianos defendieron con firmeza.

    Es necesario fijar nuestro voto en un hermano en la fe, o en alguien que profese los valores cristianos.

    Es innegable que gran parte de la prensa es contraria a los valores cristianos. Por eso, siempre hablarán con énfasis en contra de los congresistas que profesan una fe. Debemos tener cuidado, porque su intención es clara: que votes por quienes ellos promueven.

    Al final, tú decides. Deja a un lado los ideales políticos tradicionales y concéntrate en lo primordial en política: los valores cristianos. Lo demás es secundario sin dejar de ser importante.

    Si pensabas votar por cierto presidente o senador o diputado, pero al ponerlo a prueba en los valores cristianos no pasó el examen o a medias, entonces olvídate de darle tu voto. Siempre habrá candidatos cristianos o personas que defienden los principios cristianos que sí merecen nuestro respaldo en las urnas.

    No es difícil encontrar candidatos a presidente, senador, diputado, alcalde o de gobierno regional, que compartan tu visión cristiana. Solo necesitas buscar con atención, preguntar en redes sociales o acercarte a personas que profesan su fe y expresan abiertamente su apoyo a candidatos que creen en Dios.