
Puedo perder la fe en las personas, así como ellas pueden perderla en mí, y también en las instituciones, porque todas representan lo terrenal, lo limitado y lo visible: aquello que falla, decepciona y está sujeto a errores. Sin embargo, todo ello permanece bajo el supremo perdón de Dios, quien sostiene y gobierna hasta el día de su venida. Pero mi fe en Dios permanece intacta, porque no depende de lo que se ve, sino de lo invisible, lo espiritual, en lo eterno y especial que Él es.
Por eso, antes de exponerme a temas difíciles, leo y tomo muy en cuenta los siguientes versículos de la Biblia, pues ellos me recuerdan dónde está mi verdadera fortaleza y me ayudan a mantener mi corazón firme en Cristo. Los consulto en distintas traducciones de la Biblia: Reina-Valera 1960 (RV1960), Nueva Versión Internacional (NVI), Biblia de Jerusalén (BJ) y Nueva Traducción Viviente (NTV), con el propósito de obtener mayor claridad y riqueza de matices al comparar las diferentes versiones.
- Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón (1 Hebreos 4:12).
- Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16).
- Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán (Mateo 24:4-5).
- Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia (1 Timoteo 4:1-2).
- Teniendo apariencia de piedad, mas habiendo negado la eficacia de ella: á éstos evita (2 Timoteo 3:5).
- Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía (Hebreos 11:1-3).
- Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo (Colosenses 2:8).
- Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos (Mateo 24:24).
- Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos (Romanos 16:17-18).
- Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado (Isaías 26:3).
- Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces (Mateo 7:15).
- Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones (1 Tesalonicenses 2:3-4).
- Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho (Juan 14:26).
- Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada (Santiago 1:5).
- Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar (Efesios 6:10-20).
- Vengo pronto; retén firme lo que tienes, para que nadie tome tu corona (Apocalipsis 3:11).
Aún recuerdo mis visitas a la cárcel de Socabaya, aquí en Arequipa. Siempre me acompañaba un hermano, con otros más. Éramos jóvenes, llenos de energía, y cada sábado por la mañana compartíamos la Palabra en medio de delincuentes, asesinos y personas que habían cometido delitos horrendos. Yo estaba a cargo del ministerio y había un área que aún no habíamos visitado: el pabellón de terroristas.
Le dije a este hermano: «Tú te encargarás de esa área. Ya entré y me pareció que podrías formar un buen grupo. Nos invitaron a compartir allí, es un lugar tranquilo». Mientras tanto, yo me ocupaba de los pabellones de alta peligrosidad.
Meses después, este hermano dejó de asistir, también dejo el seminario. Al retomar el trabajo en el pabellón de terroristas, me entristeció profundamente enterarme de que él asistía en las tardes a clases de instrucción ideológicas y según que grupo terrorista era: Proletariado, burguesía opresora, comunismo, la lucha armada, el nuevo poder, justicia social, patria o muerte venceremos, Túpac Amaru vive y vuelve a combatir, con las masas y las armas venceremos, recuperación económica, nacionalismo y la historia colonial, por la liberación nacional y el socialismo, ni rendición ni capitulación, juicios populares, salvo el poder todo es ilusión, marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo, Equilibrio estratégico, la cuota de sangre… (La manera en que se transmiten ciertos términos puede seducir fácilmente a quienes no tienen un ancla firme en la oración y en la Palabra de Dios). Allí se impartían enseñanzas dogmáticas que atraían tanto a internos como a visitantes que cada semana asistían como si estuvieran en una institución educativa. Fue muy fácil para los terroristas convencerlo mediante persuasión coercitiva (término que describe la presión social o psicológica para cambiar la mentalidad de alguien). Lo inimaginable ocurrió: en lugar de que ellos fueran alcanzados para Cristo, él se rindió a una organización atea, responsable del asesinato de muchos cristianos que no negaron su fe en la sierra peruana.
Si tan solo le hubiera recordado cada vez que nos separábamos:
Colosenses 2:8 «Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo».
Reconozco mi culpa: siendo responsable de ese ministerio de la Iglesia, no seguí el modelo que el Señor nos dejó de ir de dos en dos (Marcos 6:7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos). No debí dejarlo solo. Aunque era seminarista, se convirtió en presa fácil de una doctrina astuta que aprovechó su debilidad y lo sedujo.
Imagino cómo, mientras intentaba compartir la Biblia, lo invitaron a sentarse y escuchar sus clases, así lograron silenciarlo y la única arma que no podían ellos rebatir se cerro:
1 Hebreos 4:12 «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón».
Cerrar la Biblia fue el primer paso; lo que siguió fue el adoctrinamiento político y el secuestro absoluto de su mente.
Ese día fui rechazado y se me prohibió regresar a ese pabellón. Sin embargo, cuando uno va con la convicción de ser instrumento de Dios, lleva en el corazón lo que dice 1 Tesalonicenses 2:3-4 «Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones». Mis respuestas, firmes y fundamentadas en la Palabra, incomodaban a algunos concurrentes, pero al mismo tiempo despertaban la atención de los internos. uno de ellos decidió escucharme con mayor interés, y tuve la oportunidad de presentarle el evangelio. Aunque las puertas se cerraron para mí en ese lugar, la semilla se deposito.
Aprendí que si uno no está firme en la fe y no se reviste con la armadura de Dios (Efesios 6:17-20), es muy fácil ser engañado y transformado. Cuando no se tiene claro lo que Cristo hizo en la cruz, cualquier argumento nos puede arrastrar.
Días después lo encontré, hablamos como amigos. Terminó alejándose y no lo volví a ver.
Por eso, antes de estudiar o indagar en temas controversiales que parecen tener argumentos sólidos pero van en contra de la fe, hago dos cosas: primero leo los versículos que fortalecen mi espíritu, y segundo oro, recordando la promesa:
Juan 14:26 «Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho».
Hoy en día abundan temas que pueden tambalear nuestra fe: creación, origen de la vida, aborto, eutanasia, sexualidad y género, milagros, sufrimiento, infierno, trinidad, vida extraterrestre, transhumanismo, inteligencia artificial, ateísmo militante, diezmo, evangelios apócrifos, evolución… La lista es larga. Ante ellos, recuerda: las respuestas están en la Biblia. Y si no las encuentras, busca ayuda, ora y empápate de fuentes confiables.
No tenemos que saberlo todo. Una respuesta sencilla basta:
«No sabría cómo responderte, pero sé que mi esperanza va más allá. Tendré respuestas cuando esté ante la presencia de Dios».
Con el tiempo, Dios nos aclara y revela lo que podemos sobrellevar. Como dijo Jesús:
Juan 16:12-13 «Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir».
Hay temas en los que por muchos años nos mantuvimos cerrados. Sin embargo, solo con la observación y al contrastarlos con la Palabra de Dios, nos dimos cuenta de que no lo sabemos todo. Llegamos a reconocer que la microevolución sí es real, esos cambios dentro de una misma especie que vemos como una ley universal, pero no así la macroevolución, que plantea cambios de una especie a otra y que hasta hoy sigue siendo solo una teoría.
A la larga, lo que hoy permanece oculto será revelado y con el tiempo, ciertas verdades saldrán a la luz y las reconoceremos como tales.
Y no olvidemos la advertencia:
1 Timoteo 4:1-2 «Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia».
Cuando la fe no está firmemente cimentada, es fácil ser arrastrado y terminar negándola. Así se cumple lo que advierte la Palabra en Mateo 7:15 «Guárdense de los falsos profetas, que vienen a ustedes vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces». Recuerdo el testimonio de un misionero americano: una joven que vino al Perú a compartir con su iglesia, luego viajó a un país musulmán, se enamoró de un árabe y finalmente se convirtió al islam. Es difícil comprender cómo alguien que proclamaba con convicción su fe pudo terminar negando aquello que predicaba.
Espero que, pase lo que pase, si algún día soy tentado por más evidencia que se me presente, nunca olvide las palabras de Jesús:
Mateo 24:4-5 «Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán».
Señor en la prueba te pido de corazón y me agarro a tu palabra Santiago 1:5 «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada».
🔥 Por el amor de Cristo:
No dejen de orar.
No dejen de leer sus Biblias.
No dejen de congregarse.
No dejen de compartir su fe.
No dejen de crecer.
Jesús dijo en Lucas 22:31-32: «Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo. Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos».
📌 Si eres como yo, que a veces indagas en temas que pueden sacudir tu fe, haz primero dos cosas:
1.- Ora con sinceridad.
2.- Lee estos versículos, grábalos en tu memoria, imprímelos en papel y tenlos siempre delante de ti.
Hazlo para que no los olvides en medio de indagaciones, estudios difíciles o conversaciones con personas que creen distinto. Así tu fe permanecerá firme y tu corazón protegido en Cristo Jesús.
Apocalipsis 3:11 «Vengo pronto; retén firme lo que tienes, para que nadie tome tu corona».